Cómo funciona un robot de salud
Un robot de salud es una máquina que trabaja en el mundo físico: asiste, mide y acompaña a las personas en un hospital o en casa, y se conecta a la nube para sumar lo que no trae de fábrica. Según su fabricante, puedes configurarlo para que sea compatible con la plataforma, actualizarlo o empezar con uno de la marca, y el panorama queda abierto: sirve cualquier robot que cumpla el esquema.
Un requisito es que el robot tenga acceso a internet y que su fabricante permita conectarlo a redes externas: con eso puede usar las herramientas, hablar con el agente o sumarse a los agentes que el usuario tiene en su nube y a los creados en natuleadan.app. La conexión usa API key u OAuth 2.1 según lo que pida la herramienta o el fabricante, y las herramientas que lo requieran se verifican bajo demanda cuando se necesitan y pueden quedar sujetas a otros términos y condiciones.
Qué puede hacer el robot
No hay una lista cerrada: lo que puede hacer depende del fabricante y de lo que ya tenga instalado. Un robot que no sea nativo de salud puede volverse nativo con la aplicación, o quedarse como está según lo que decidas.
- Seguimiento: signos vitales, registro clínico, cuestionarios y adherencia, si el robot los tiene o los adopta.
- Alertas: avisos al equipo o a la familia, con el alcance que su fabricante permita.
- Acompañamiento: rondas, compañía y asistencia física, según sus capacidades instaladas.
- Órdenes y documentos: laboratorio, imagen, receta, certificados y epicrisis, cuando la integración lo permita.
- Comunicación: telemedicina, educación y mensajería, con las herramientas conectadas.
- Inventario interno: conteo y reposición de suministros de cuidado, sin venta.
Cómo trabaja el robot
Aquí está la diferencia con los agentes: los agentes operan en la nube y el robot trabaja en el mundo físico. Cuando está en línea, se potencia: puede hablar con agentes que el usuario cree o usar las herramientas de forma directa en su relación robot a herramienta. No se limita a una sola tarea ni a un solo agente: se adapta a lo que le habiliten. Cada acción queda en el registro de uso de la cuenta y, si pierde la conexión, conserva su último estado seguro hasta que vuelva.
Cómo usar el robot
Ya conectado a la plataforma, el robot se usa según el rol y la modalidad: hay robots que cargan, otros que supervisan a una persona y otros que acompañan, según lo que tengan instalado y lo que decidas. Puede operarlo un profesional dentro de un programa de cuidado, o una persona que compre el robot para su propio uso, sin pasar por un doctor. Puedes cambiar de modalidad, pausar tareas o retirar a una persona del programa sin perder su historial, y cada ajuste queda registrado con su fecha. El robot nunca interpreta un diagnóstico ni cambia tratamientos: propone y escala cuando hace falta.
Cómo tener seguridad con tu robot
La seguridad se reparte entre lo que defines tú y lo que ofrece el fabricante. Estos frentes conviene revisarlos antes de poner un robot a operar.
- Accesos: quién puede operarlo, con qué rol y con qué permiso; rotación de claves API u OAuth.
- Aprobaciones: las acciones sensibles piden aprobación por operación, como en API Connect.
- Datos: qué sale del robot hacia la nube, cómo se cifra, cuánto se conserva y con qué consentimiento.
- Seguridad física: parada de emergencia, límites de velocidad y fuerza, sensores y zonas restringidas, según el fabricante.
- Red y actualizaciones: conexión cifrada, actualizaciones firmadas y un comportamiento seguro si pierde la conexión.
- Registro y auditoría: bitácora de cada acción y avisos ante un comportamiento anómalo.
Empieza ahora
Puedes configurar tu robot para que sea compatible con natuleadan.app, actualizarlo o comprar el de la marca para empezar con uno listo. Si usas la aplicación, crea tu cuenta y postula tu robot de salud al piloto. El robot se paga aparte y su conexión, junto al uso de las herramientas, se cubre con los tokens de tu plan mensual o de tu prepago. El detalle vive en precios.